Aplazar los impuestos cuando falta liquidez en la empresa
1- Introducción
En aquellos supuestos en que la falta de liquidez de una empresa no permite hacer frente al pago de los impuestos, es importante recordar que la opción de dejar de pagar o de no presentar la declaración supone importantes costes que, en ocasiones, pueden evitarse. Pidiendo un aplazamiento se evitarán, entre otros, los recargos por presentación de la declaración fuera de plazo.
2- Procedimiento
El procedimiento para solicitar un aplazamiento al pago de los impuestos es muy sencillo. En el supuesto de las autoliquidaciones, el aplazamiento deberá solicitarse a través de Internet en el momento de su presentación. Para ello, cuando se presente una declaración desde la página web de Hacienda, en lugar de escoger la opción “efectuar el ingreso” se debe escoger la opción “aplazar el pago”.
En caso de liquidaciones efectuadas por la propia Hacienda, también es posible solicitar aplazamiento, presentando una solicitud antes de que venza el plazo de pago.
Es necesario precisar que, como norma general, las deudas derivadas de las retenciones practicadas a terceros no son aplazables. No obstante, ante la falta de liquidez de las empresas en estos últimos años, Hacienda está siendo más flexible y está permitiendo que pueda ser aplazado el pago de las retenciones efectuadas a los trabajadores.
3- Documentación requerida
En el momento de solicitar un aplazamiento, se requiere que se indiquen las causas que lo motivan, así como los plazos de aplazamiento o fraccionamiento que propone el contribuyente. Cabe destacar que estos plazos no han de responder a una designación aleatoria, sino que deben suponer que a su vencimiento se podrá hacer frente a la deuda pendiente.
En el supuesto en que el importe total de las deudas de la empresa supere los 18.000 euros, será necesario ofrecer una garantía de pago. Para ello, junto con el aplazamiento se debe presentar un compromiso de aval emitido por una entidad financiera. El citado compromiso de aval es un documento emitido por un banco que compromete al mismo a garantizar la deuda en caso de que el aplazamiento sea aceptado.
Si no se pudiera obtener el citado aval, existen otras garantías que ofrecer a Hacienda, como los créditos ostentados frente a los clientes de una empresa, una hipoteca… En estos supuestos será necesario aportar el balance y la cuenta de explotación, una valoración independiente de los bienes ofrecidos en garantía y la explicación de los motivos por los cuales no se ha podido obtener el aval bancario.
4-Conclusiones
En los casos en que, por dificultades de tesorería, las empresas no puedan hacer frente al pago de los impuestos, el aplazamiento de las deudas derivadas de la presentación de los mismos es la mejor opción a efectos de evitar los recargos ejecutivos y por presentación extemporánea de declaraciones.